LOS DIFERENTES TIPOS DE RÍOS:
Rios perennes: son aquellos ríos que se forman en regiones de abundantes precipitaciones, y no suelen presentar cambios de caudal importantes a lo largo del año debido al constante aporte de agua. Los ríos perennes también pueden nacer de corrientes subterráneas, sin necesidad de encontrarse en regiones de grandes precipitaciones. Como es natural, los ríos siempre están expuestos a condiciones externas que pueden variar su caudal en mayor o menor medida dependiendo de las estaciones e incluso de los días, perdiendo agua mediante procesos de evaporación o ganándola con lluvias adicionales.
– Ríos estacionales: son ríos propios de regiones donde las estaciones se encuentran muy diferenciadas entre sí, con temporadas húmedas y también de sequía, y se caracterizan por presentar grandes altibajos en su caudal. Generalmente los ríos estacionales se encuentran en zonas de alta montaña, aunque en zonas bajas también se pueden dar, pero con mucha menor frecuencia.
– Ríos transitorios: este tipo de ríos se dan en zonas de clima muy seco o incluso desértico y su caudal tiene la característica de ser inconstante, pudiendo correr libremente durante un tiempo y luego desaparecer durante meses o incluso años, volviendo a aparecer cuando las lluvias lo permiten. Los ríos transitorios tienen un peligro adicional y es que en caso de darse lluvias torrenciales pueden correr con gran violencia, eso si, durante un corto periodo de tiempo.
– Ríos transitorios: este tipo de ríos se dan en zonas de clima muy seco o incluso desértico y su caudal tiene la característica de ser inconstante, pudiendo correr libremente durante un tiempo y luego desaparecer durante meses o incluso años, volviendo a aparecer cuando las lluvias lo permiten. Los ríos transitorios tienen un peligro adicional y es que en caso de darse lluvias torrenciales pueden correr con gran violencia, eso si, durante un corto periodo de tiempo.
– Ríos Alóctonos: estos ríos son aquellos que atraviesan zonas secas o desérticas pero que tienen su nacimiento en zonas húmedas y lluviosas, ríos como el Nilo o el Okavango son buenos ejemplos de ello.
La clasificación de los ríos también se puede dar en función de su geomorfología, teniendo en cuenta factores como la cantidad de curvas o meandros (sucesión de dos curvas en arco sucesivas) que hace en su recorrido o la cantidad de bifurcaciones y divisiones que presenta.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario